Sin prisa

Vuelven los 19 días y las quinientas noches de Sabina. Ese Sabina sí que sabía eso de querer mucho en poquito tiempo. Si pasaron por su vida amores fugaces de 19 días, sabía muy bien que no sería el único ni las únicas.

Voy en quinto día de la quincuagésima vez y contando…confieso que los 19 días de mis muchas veces, no han sido tan difíciles como cada una de las quinientas noches que aún no terminan, se han acumulado.

Aun cuando el recuerdo de día desaparece, las sombras de la noche se escurren en los sueños, esas sombras que hablan, que susurran improperios, tocan lugares que despiertan con un soplido. Esas sombras son todas, esos amores que cumplieron su tiempo de día y vuelven cuando les da la gana solo para despertar las ganas y dejar incendiado el recuerdo, huyen después porque le temen a la luz y su tiempo de día ya terminó.

L.Ruiz 2014

A ciegas

Vi tus ojos, los besé, los toqué y no recuerdo como son
sé lo que dijiste y no recuerdo tu voz
sé a qué saben tus besos y no logro recordar tu boca
hablé en tu aliento y no recuerdo tu olor

Recuerdo que me hablaste al oído y no recuerdo cómo suena tu respiración

Caminamos de la mano y no recuerdo tus pasos
no recuerdo los míos
veo el principio del camino, veo el final
y no puedo recordar cómo lo recorrimos

Recuerdo tus besos, más no el primero ni el último
no recuerdo el saludo, menos la despedida
quise contar los abrazos y no recuerdo si fueron muchos, muchas veces
o fue uno solo mucho tiempo

Nada de ti podría describir hoy que todo lo siento
no sé si todo era oscuridad, un sueño borroso
o era que  nuestro pequeño gran tiempo
era tan brillante que encandiló mis pupilas

Habrá sido entonces la intención de la luz
por eso no puedo ver tu rostro en mi recuerdo
solo puedo sentirte como si ésta tarde de nuevo
me fuera a encontrar contigo

Te tuve tan cerquita que apenas puedo recordar cómo eres
y mis manos que te tocaron no quieren hablar.
L.Ruiz

Antes de la tormenta

Deambulando entre recuerdos, escudriñando en los recovecos secretos
desenmarañando palabras, no hay orden en la memoria
todo junto se revuelca y provoca espasmos en las entrañas
 
Sucedió como en la tormenta que amenaza con destruir
y pasa riéndose de los cautelosos
nosotros no, nosotros brincamos justo en el centro del huracán
 
Y volamos, y nos sacudimos, nos abrazamos para no caer
nos besamos sin cerrar los ojos para no dejar de ver el remolino
me apretaste contra ti y me resbalé en tus brazos
 
Pasó la tormenta, bajamos despacito a tierra firme
nos despedimos sin decir adiós
no podíamos decir adiós porque nunca dijimos  “hola”
 
Queda solo volver a ordenar el desastre que dejaron
los besos y los ojos y las manos
aunque nada quede como estaba…antes de la tormenta
 
L.Ruiz 2014

Canciones de noche

 

…Caminante no hay camino, se hace camino al andar

Y se hace camino andando, los pasos hacen el camino de quienes vienen detrás, es mirar el tropiezo, saltar el obstáculo, fijar los pies en la piedra, oler, seguir, andar, contar y mirar al sendero de vez en vez, y colocar la vista en el horizonte sin pretender llegar de prisa.

Seguir las estrellas y la luz de la luna para atraparla en la retina, fijar los pies en el sendero que se sigue, pisar también de vez en vez, por el lado oculto del sendero, hacer camino al andar, con pies, pensamiento, corazón y razón. No olvidar en el camino el amor, los abrazos, las buenas intenciones, las sonrisas opacas y las luminosas. Tomar del sendero la piedra que dará forma de vida, besar el cielo con la yema de los dedos, y seguir, haciendo camino al andar aun cuando el andar sea cansado y solo den ganas de cambiarse de mundo.

 

…Palabras de amor

Cuando a los quince años no se sabe más, las palabras de amor dice Joan Manuel Serrat, tan poco se sabe que poco se dice, y se dice lo más grande que se sabe solo a los quince años, triste crecimiento del ser humano en el despertar de la niñez en el que se pierden paso a paso las palabras más sencillas que dicen amar para siempre, y para siempre no existe cuando se crece, no hay palabras más grandes que puedan inventarse después de la juventud y se hacen repetidas en unos oídos y en otros, de una boca a boca, ese para siempre se convierte en para siempre las mismas palabras que después no saben a nada, no se escuchan igual porque son palabras de un crecido que aprendió a amar de la misma manera, siempre igual.

 

…Y Nos sobran los motivos

Aparece Sabina, no más, de una misma cosa, no más de los mismos sutiles encantos iguales desde siempre.  No más de malas aventuras y tráileres de mudanzas, y la cura de humildad. Para decirle adiós a las cosas aburridas y conocidas, nos sobran los motivos, solo que los motivos no quieren dejarse ver cuando se decide decir adiós. Cuando la necesidad de necesitar se abalanza frente a la lágrima de chantaje, lagrimas que parecen zapato viejo, tan cómodo como inservible. Saber dar una mano al corazón y conquistar el para siempre de tu y yo cuando sea necesario, sin que sea necesario estar para siempre uno a uno, hombro a hombro. Lejanías hermosas que cobijen el respeto al tiempo, es el motivo o no, lo que se apresta para dejar que la distancia limpie la costumbre, los motivos, esos no importan suficiente, existen y no hace falta la lista entera de ellos, son y no somos más. Siempre abrazando el tiempo sin motivos porque mi motivo es dejar la sonrisa en tus labios mientras yo puedo sonreír lejos de ti. No hay motivos hoy, existieron antes y no hacen falta más.

 

…Quédate a dormir

Regresa Sabina quedándose a dormir. Está oscuro y el cielo calla para que las palabras se escuchen.  Quédate a dormir, ¿porque no? Una manera de disimular la ansiedad, el sitio para los dos. Y nada va a pasar que no queramos tú y yo si lo único que queremos es dormir juntos. Aunque las ganas se revuelquen solas entre las sábanas. Difícil la invitación, dice quédate  a dormir, y se hace el loco pensando que antes de dormir o después de dormir un rato, o mientras se pretende dormir se piensa lo que no se quiere pensar. Dormir juntos, ¿porque no? Se duerme mientras se siente y la agonía de la noche llega con el sol tempranero que ahuyenta las ganas que ya no se tienen, los pensamientos borrosos de una noche en la que los dos dormimos al mismo tiempo, solo que cada uno en su cama.

…Las siguientes eran Salsa y Bachata y esas no se escriben, se bailan.

L.Ruiz 2014

Dormidos

Hoy no me bañé y el polvo de tu mirada desordenó las lágrimas en mis ojos

si llueve hoy, lloveré con el cielo y la lluvia de mis manos

abrirá el abismo claro en donde habré de enterrar mis pensamientos oscuros

El polvo de tu mirada formará un desfile de piedras por donde tus pies, un día

encontrarán el cúmulo de un todo florecido en ese hueco

donde se quedarán dormidas las emociones…hasta el próximo octubre

en algún lugar del planeta que habita en mi vestido azul.

L.Ruiz 2014

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