El diagnóstico pertitente

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Mi tributo al agua

 

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La natación y el inglés pueden sacarte de apuros  -me dijo con su voz casi apagada.

La natación y el inglés, me sacaron de apuros –dije hoy al cielo brillante del color del aluminio-

Esto me puede hacer llorar y la lluvia se encargará de confundir las lágrimas, solo yo sabré reconocer el sabor de cada gota.

Ya el agua en todas las albercas de mis vidas, han cumplido su tiempo y su espacio conmigo.

Te digo –me sacaron de apuros-  y además, tú no lo sabes, me hicieron aprender de cada una de las personas que confiaron su existencia a mis manos, cada alma temerosa de nadar, cada espíritu arriesgado.

Hoy lo bebés que se durmieron en mi hombro mientras los paseé en el agua, los pequeñitos que lloraron en mis brazos y aprendieron que conmigo estaban seguros, cada bebito que reconstruyó su gestación, son ahora niños, algunos casi adolescentes que aun saben quién soy y lo que fui en un tramo de sus vidas. Hoy sé que ellos tendrán un lindo recuerdo de su maestra de natación.

Y esto -te lo digo- la natación me quitó migrañas que azoraron tiempos,  me sacó del apuro emocional y me hizo saber que si pude enseñar a nadar a un pequeñito, podía fácilmente enseñarme a mí misma a nadar por esta vida. Eso me enseñó mucho más de lo que pude haber enseñado yo.

Es una lista interminable de personas todas diferentes, hombres, mujeres, jóvenes. Cada uno con su propio miedo, su propia historia, su propia determinación. No podría nombrar a cada uno porque la cuenta se aleja más allá de lo que puedo contar.

A ti, y a ti también. La enseñanza que me regalaste es un tesoro que hoy me ayuda a despedirme de ese trayecto de agua. A decirle adiós al tiempo de gritos y regaños que te ayudaron a vencer tus miedos, a abrazar el tiempo de porras que te acompañaron en tu primera competencia.  Puedo decirle adiós con enorme agradecimiento a todo aquello que me hizo porque tú estuviste ahí.

El agua, las clases, la disciplina, la perseverancia y el aprendizaje mutuo será siempre un complemento importante para seguir. Las albercas y mis grandiosos alumnos ayudaron y dieron soporte también a mis letras, con su apoyo se construyeron letras y libros, pasos y viajes.

El agua fue paciente con las letras, ha llegado el momento en que ahora las letras retribuyan ese apoyo y sean ellas quienes le den apoyo a una alberca solo por el placer de nadar.

A partir de  hoy las clases no serán, entiendo el lenguaje de mi cuerpo y mi cerebro, me dicen que terminó y que debo cuidar la estabilidad de mi salud y mi persona. Acepto el final del ciclo y obedezco .

Y a ti,  en tu más allá, el apuro fue superado de muchas formas, gracias por la advertencia, la tomé con el alma y el corazón.

Te ofrezco hasta tu cielo ahora las letras y nos vemos ahí, cuando la respiración se acomode bajo el agua y deje mi cuerpo recorrer el espacio sin peso y sin ruido.

Ahora te toca enviarle a las letras las alas que me reglaste a mí antes de partir, yo pongo la mano y tú me dictas.  L.Ruiz 201

La Belleza que no se ve

Ayer martes 9 de Julio se celebró el segundo Certamen de Belleza en la Penitenciaría La Mesa. Existe un ejército de apoyo detrás de la organización de un evento como este. El Lic. Jorge Razzo, Coordinador de áreas técnicas confía en su gente, la gente confiamos en él y todos juntos nos lanzamos a preparar a las chicas, cada uno somos una pieza importante y son muchas las piezas que se requieren para armar el rompecabezas. La institución apoya, impulsa y fortalece las ideas que lleven a los internos a la reinserción social sana. Este evento tiene detrás una historia, un reto y grandes satisfacciones.

La definición general de un certamen de belleza es frivolidad y superficialidad. Un certamen de belleza en una prisión está muy lejos de eso. Las mujeres que participan no deciden hacerlo porque se saben bonitas y las emociones se suscitan desde que reciben la invitación en su celda y las preguntas entre ellas y a sí mismas corren como agua en un rio revuelto. Las dudas se acumulan y la inseguridad se apodera de ellas.

La confusión llega por entre las rejas y se estaciona en el uniforme gris, sin espejos que reflejen una realidad física, sin armarios para elegir un vestido, sin opciones materiales para decidir. Para un certamen de belleza en una prisión, basta solo creer que se es suficientemente segura para firmar de aceptado. Basta solo creer en el apoyo de las compañeras. Basta solamente creer, sin ver.

Lo que baila, lo que aprende, lo que se prepara,  lo que habla, viste y se maquilla no se llama belleza física, se llama Seguridad y a eso, nada lo puede opacar.  Se llama Libertad de elegir sin dañar, libertad de elegirse a sí misma como la más bella.

Hace falta el espejo interior, ese que no es fácil de encontrar que a veces está tan empolvado que es imposible percibir reflejo alguno. Ellas concursan compitiendo con ellas mismas, rompiendo patrones de pensamiento, rescatando verdades, deshaciéndose de palabras que las han lastimado por años y desenterrando su autoestima desde el fondo de su propia libertad de ser.

Es imposible saber el proceso de cada una si no se ha vivido paso a paso cada día junto a ellas, verlo y caminar con ellas es cuando la magnitud de cada belleza se asoma para quedarse en el corazón, aun después de terminado el concurso. Las ganadoras son todas y ellas lo saben, la corona es de una y tampoco la conserva, solo sabe que la usó un momento. Todas tienen ya su corona invisible de Bellezas y la llevarán en alto por siempre.

Veo con el corazón a las mujeres en prisión, a las casi niñas en la cárcel y me impresiona de buena gana la grandeza del ser humano, la capacidad tan imponente que se posee y que tantas veces, solo se descubre cuando se ha caído. Quien no se tropieza y cae, no sabe lo que duelen las rodillas raspadas, menos sabe lo que tarda en curar la herida  y todavía menos, sabe lo que es aprender a caminar de nuevo.

Y lloro cuando la alegría de “mis niñas” me baña el corazón. Verlas bailar y caminar por una pasarela que para ellas es la mejor del mundo, usar un vestido que les prestaron y subirse a unos tacones después de tanto tiempo, la maravilla del ser humano que a veces, como semilla fértil tiene que caer a tierra para echar fruto y ellas, ellas fueron  las semillas que volaron sin rumbo por las calles hasta que cayeron en la tierra firme que se llama cárcel, la única tierra que puede hacerlas florecer. Y hoy, vimos el fruto y la flor de su alma, su emoción y su volver a ser y ser cada día más grandes.

Lo que sea que a mí me impulse a seguir con y para ellas es una gran misión humana y para que ello suceda, agradezco siempre el apoyo y la confianza de todos en el Sistema Penitenciario Estatal, que gran cosa esta que hace unos años pude haber escrito dos nombres agradeciendo, ahora no podría hacer la lista porque se me acaba el espacio. Ellos lo saben y saben que cuentan conmigo todo el tiempo.

Todas ellas, las que concursan y las que escuchan. Las que aprenden y crecen. Las calladitas y atentas, todas, muy orgullosa de saber que pertenezco a un tramo de sus caminos, seguimos mientras tengamos la oportunidad de acompañarnos.

Luisa Ruiz. Escritora.Tallerista. Ce.Re.So Tijuana 2015Nuestra Belleza Interna 2015

Psicólogo de café

“Camila” (12 años): Luisa, ¿cuál color de blusa me pongo?
Las dos me gustan ¿A dónde vas?
Al Starbucks
Me gusta la azul ¿de café con tus amigas? Vayan al parque
No, tengo cita con mi psicólogo
¿Psicólogo en un café? (pregunto también a su Mamá y ella asiente con gesto de desaprobación)
Es su oficina
¿De dónde sacaste un psicólogo que te atienda en un café?
El Colegio lo recomienda
¿El Colegio? Y ¿por qué tienes que ver a un psicólogo?
No sé, dice la maestra que necesito terapia
Tú eres una niña muy atenta y aplicada desde que te conozco
Sí, siempre tengo dieces en todo, solo en conducta tengo 8 y dice la maestra que por eso necesito terapia
Y ¿el psicólogo qué te dice?
Que me ponga a dieta
¿Qué? Camila no seas mentirosa, ¡cómo crees!
¡De verdad! me dice que tengo que hacer dieta, que porque las endorfinas y esas cosas, además sí estoy un poquito gorda.
¿Y a ti te preocupa que estés un poquito gorda?
No, pero el psicólogo dice que es importante, pero solo dice que es por eso de las hormonas y que si hago dieta no voy a estar inquieta en clase. Y que voy a ser más paciente.
Camila, tienes 12 años, ¿te acuerdas que cuando estabas en la clase de natación estabas muy contenta? Eso es lo que necesitas, jugar más, andar en tu bicicleta, brincar la cuerda, correr en el parque cerca de tu casa, treparte al árbol, caminar con tu perro.
Pues ya le dije al psicólogo pero en la escuela me dijeron que tengo que ir porque si no me da un certificado de aprobación no me van a aceptar el siguiente año.
¡Qué locura! Camila, hay algo en la vida que es muy importante y se llama ética, eso de ir a una cita en un café con un señor que toma café en un lugar social, no es ética.
Su Mamá interviene: Dicen en el colegio que ahí es donde la puede atender y que es obligatorio que cumpla con su terapia, hasta que el señor entregue un certificado a la dirección.

(Así se platica con esta preadolescente, la conozco desde que tenía 3 añitos tiene un vocabulario muy completo, lee todo el tiempo. Ha ido conmigo a la Feria del Libro, le gusta acompañarme a las presentaciones. Ella analiza, razona, lo pregunta todo y los adultos en su entorno no tienen todas las respuestas)

Veo a la chiquilla de la mano de su Mamá con rumbo al Starbucks, me quedo pensando si no es que acabo de imaginarme tal absurdo o es la realidad de estos tiempos.

No veo la ética ni la lógica en ninguno de los casos, ni de la Mamá y la niña, ni del Psicólogo y mucho menos del Colegio que es el que está orquestando toda esta maraña.

¿Desde cuándo es obligatoria la terapia psicológica por parte de los Colegios? ¿Quiénes son ellos para decidir la estabilidad emocional de los niños? Manipulan el pensamiento de los padres, haciéndolos dudar de su capacidad. He visto casos por demás ridículos en niños que no requieren más que disciplina y mucho juego ¿poner a una a dieta? ¿Al psicólogo no le gustan los niños gordos?
En la clase de natación es primero un juego y después siguen jugando, todos aprenden con disciplina y todos han sido grandes alumnos, todos saben nadar todos los estilos y pueden alcanzar un entrenamiento intensivo.
Entre ellos he sabido de padres que viven agobiados porque la psicóloga del colegio (muchachitas en sus veintes) que aseguran que sus hijos están fuera del patrón de la “normalidad” Las jovencitas no tienen ni idea de lo que es ser Mamá o esposa, y las Mamás burras que les hacen caso.
He visto excelentes Mamás y Papás con estupendos hijos y todos han tenido un mal momento con el psicólogo escolar. Los niños además de su nombre y apellido, ya viven con una etiqueta con nombre de síndrome y apellido de enfermedad.
Una vez que el chiquillo decide no obedecer o hablar cuando no tiene permiso no tiene salvación y es enviado a terapia de inmediato, y los papás no pueden decir No tan fácil porque es obligatorio, como el uniforme, si no aceptan, expulsan a los niños.
¡Alguien que salve a los niños!
Papás, si van a obedecer el reglamento de la escuela, al menos impongan al psicólogo que ustedes elijan y el lugar en donde van a atender a sus hijos.
Son esas cosas que uno no puede cambiar. Igual puedo decir, ultimadamente ¡a mi qué me importa!
Solo que son personitas y familias que merecen mi aprecio y muy grande estimación, por eso es que me importa. L.Ruiz 2015

No vela

Estoy trabajando en una novela nueva. Se parece a muchas novelas, es que todo en el espacio es una. Está llena de realidades que parecen mentira y llena de mentiras que parecen verdades.
Hay gente que no existe y la pongo a existir con letras, hay algún loco que es muy cuerdo y muchos dementes que saben vivir. Incrusté un medio negro que no supe cómo llamarlo porque hoy todo se confunde con racismo sin importar cómo lo digas. Tengo un par de monjes que se tallan los ojos con las mangas de la túnica y no pueden caminar, a veces cantan, solo que les duele la garganta por tanto silencio. Hay un imbécil que aún no tiene nombre y una estúpida loca que no sabe cómo llegó a ser parte de este juego de letras, ya se enfadó con uno de los monjes y todavía no sé por qué. No, no hay muchos animales, ni troncos parlanchines y no, tampoco puse a hablar a las comadrejas, esas solo pasaron cuando el imbécil y el negro gritaron que necesitaban salir de las hojas, que dizque ese no era su lugar. Les dije que ahí se quedan y cambié de hoja rápido. Los tengo que entintar a todos antes de que se me salga uno, hasta le puse bigotes al negro por gritón. De una cueva cerca de los montes, salieron tres salvajes y arañaron al loco, que de una patada las puso a correr, los voy a encontrar por ahí de la página setenta y ocho. Es un montón de gente que por alguna razón siguen el mismo camino, aun cuando yo les dibujé más de cien. Una tragedia les espera a todos estos, y no es necesario que yo la invente, solitos están construyéndola con sus propias manos. Creo que me quedaré a ver cómo se hacen pedazos, después yo rompo las hojas y tan, tan. Nadie vivió feliz para siempre.

Regalo empalagos

Buscaba tu nombre entre los tiempos esos que nos deshicieron. Encontraba a veces una que otra lágrima perdida y escuchaba la voz lejana, que hecha polvo a veces me abraza de madrugada.
Buscando en un rincón los brazos que no son más, tropezando con la respuesta en el tiempo que te hizo, el que recorrieron mis pasos sin tus manos.
El tiempo humedece aquella caja de recuerdos, con recados de semáforo, boletos de cine, envolturas de chicle, la cajita donde imaginé un día, guardar tus besos.
Eso que ya no existe se desprendió de una nube rota, dejándolo caer en el ataúd donde buscaba tu nombre. L.Ruiz 2015

Solo para caballeros

Cuando la vida se me detiene, cuando el tiempo me vuela los cabellos y yo me quedo impávida ante la lluvia torrencial. Cuando la miel de las hojas perdidas se convierte en hiel fangosa. Cuando las horas pasan sin sonido y los minutos se amontonan en la almohada. Cuando parece que la misión está cumplida. Me descubro respirando y tal vez sintiendo, entonces me empujo a hacer cosas que me provoquen miedo. Si mi camino no lo invento, si mi carrera no la acelero, si dejo que mis pies se entierren en el lodo, estaría dejando que mis alas se atrofien y corra el riesgo de olvidar cómo se vuela. me acerco a la orilla barranco y me lanzo con ojos cerrados. Las alas se abren y se atreven a escribir solo para los caballeros. Aquí está y es mañana jueves 7 de mayo a las 7:30 de la tarde. Volando y planeando sobre la espesura de un bosque de letras, lo peor que pueda pasar es que no asista nadie.  De todas formas, yo seguiré volando…. L.Ruiz 2015cuadratura (1)

Albañil

A todos los que leen, escriben y crean porque también son albañiles, algunos no muy buenos por supuesto, como yo, que he amontonado ladrillos sin forma. Muchas veces olvidé que la mezcla debía tener también arena y alguna pequeña construcción se me cayó encima, muchos de mis andamios no los supe equilibrar.
Somos albañiles y quizá no lleguemos a ser un perfecto arquitecto, mucho menos del propio destino. Quiero quedarme en el nivel de albañil, empujarme a acarrear bloques y vigas para cobrar a destajo y saborear la ganancia como éxito diario.
Seres humanos, albañiles de las propias construcciones y de las grandes destrucciones también. Carretilla en mano, entre arena, cal y cemento sin destino y sin puerto. La construcción de un día, la edificación de una vida que será justo del tamaño y el peso que los hombros puedan resistir. Una que se pueda dejar en una esquina de cimientos profundos, paredes fuertes, puertas para salir corriendo y ventanas que permitan la entrada de la luz de otros ojos. De la santa cruz, un montón de orígenes. De los albañiles, todos. Tengan un alegre y productivo día, hoy y siempre. L.Ruiz

No te asustes

La etapa que estás viviendo es la más valiosa a nivel personal, es la más importante de tu vida, los demás ya están bien, ahora te toca a ti.
No importan las lágrimas que quieras llorar, esas no son de hoy, son de todas las veces que las detuviste.
No es la tristeza de hoy, es toda la que guardaste para que los demás no se preocuparan.
No es la confusión de hoy, es todo aquello que no quisiste pensar, porque estabas ocupado en que los demás no se confundieran.
No es un enojo hoy, son todos los enojos que no quisiste tener porque los demás estuvieran contentos.

Es el despertar de un tú que se durmió mientras el otro trabajaba. Es ahora, tu tiempo y no te preocupes demasiado, todo este camino de evolución te llevará justo a donde tú quieras, para sentirte cómo quieres sentirte el resto de tu vida.

El tiempo que vives no es para deprimirte, es para divertirte dándole la cara a ese que quiere SU PROPIA VIDA, dale la cara con una sonrisa y verás que tu otro yo te da la idea perfecta para que puedas sonreír siempre, a pesar de lo que sea.

Te deseo un bonito día hoy, y quiero ver que sonrías aun cuando tengas ganas de llorar, también las lágrimas tienen cara bonita, no las confundas con la tristeza.
Conócete de nuevo y decide. Recuerda que cada hoy, es el futuro que decidiste ayer.
L.Ruiz. 2014 ahorita.

Entre querer morir y vivir mil veces

Cuando yo muera, que no haya una tumba para yacer, que mis cenizas vayan al mar, al aire, a la libertad. Que no se llore mi partida, que se goce mi adiós,
Es solo otra etapa, otro tiempo, otra vida, siempre lo quise, siempre lo deseé
Porque tuve la oportunidad de caminar, de dejar huellas

La vida me dio momentos y tiempos duros, difíciles, me puso caminos en diferentes direcciones, me dio penas, sinsabores, dolores, rechazos, oscuridad,
Puso muchas lágrimas en mis ojos, dolor en mi corazón, en mi cuerpo y en mi piel. Y así siguió dándome la oportunidad de secar mis lágrimas, de voltear a la luz. Me puso a prueba muchas veces.

Me dio una familia que dejé ir, que me dejó ir, que me defraudó, a quien defraudé gente de quien no escuché nunca un perdón, un te quiero.
Rechazos que acepté sin entender, reproches que guardé conmigo para siempre, palabras que retumbaron en mi mente y que hicieron a mi alma llorar.
Quise morir otra vez, quise morir mil veces, pero Dios me dijo: vive otra vez, vive mil veces.

Me quitó pilares importantes en mi vida a los que nunca supe decir adiós.
A quienes siempre lloré, en quienes siempre me apoyé, quise morir con ellos, quise morir otra vez. Pero la vida me exigía: vive, vive otra vez.

Mi camino tuvo mucho de todo, gente buena, mala, amor y desamor, búsquedas y pérdidas.
Siempre quise huir, siempre quise morir, siempre quise no existir. Pero la amargura nunca se apoderó de mí, lo peor que tuve y que encontré en mi camino solo pasó, no lo hice mío. Mi vida fue muy rica y estuve siempre orgullosa de ella, siempre a pesar de todo.

No todos tomamos cada camino, ni abrimos todas las puertas, yo supe abrir todas y cada una de ellas y tomé cada camino sin atajos,
Quizá digan que de bienes materiales no tengo nada, y por eso podría ser juzgada como un fracaso, que nunca acumulé bienes para heredar
La riqueza, la economía, las finanzas, nunca han sido mi mejor triunfo aunque lo intenté, nunca han sido mi mayor meta, nunca mi ambición.

Entre querer morir y seguir viviendo entendí y adopté para mí lo más simple,
lo más bello, lo mejor. Qué bien que no morí cuando quise, habría dejado solo unos cuantos años de vida sin huella, sin historia, sin orgullo

Que bien que la vida me dijo: Vive mil veces, porque mil veces viví.
Deje morir momentos, etapas, ciclos, gente, lugares,
Y viví otra vez. La vida siempre tuvo razón:
Pedí morir mil veces y mil veces me permitió vivir.

Házte a un lado que voy pasando

Sarcástico pensamiento latente de rebelión para no ser como se dicta, no obedecer
no seguir, no volver, no imitar. Cínica yo, hago mofa de princesas rosas y príncipes azules de numeritos falsos, de ratones que comen dientes y muertos que jalan las patas en noches solitarias.

Me río, me río y me río y que me señalen que me huyan y que se pregunten porqué.

Soy demonio de lengua morada que recorre caminos jamás pisados, un demonio que araña y rasga fantasías de auras invisibles; uno que pisa fuerte empuñando navajas de realidad cortando el aire y de tajo las ignorancias, escupiendo llamas que queman absurdos. Grito y abrazo verdades, cuestiono religiones, leyes y sistemas.

Cínica me vuelvo y no reparo en romper falsedades, irreverente paso y ¡que me vean! Sea yo, pues, su comentario del día. ¡He dicho y todos a chingar a su madre! L.Ruiz 2010.

Pensándolo bien…

Quiero comprar las cosas que brillan, las que son huecas, las blancas, también las azules y además los dulces. Voy a comprar la tarjeta esa que tiene las luces amarillas de la calle. Voy a comprar el dos por uno en las plaquitas de cobre, un vaso o una taza, un llavero.
Tienen unas campanitas de plata, que son de albaca, brillan igual. Una cucharita con un tallado de la catedral. Un encendedor con un dibujito rojo.
Un caballito para tequila y un platito para no se qué. Voy a comer un helado de mamey para que mi mente vuele lejos.
Después uno de zapote porque de esos no hay en donde sea, éste mucho rato después para que no se lleve el otro sabor. Un montón de postales de las viejas, que están amarillosas y otras que son color sepia, a lo mejor con señores que no conozco y que me recuerdan a mi abuelo, al que no conocí.
Un paquete de papel picado, con la misma figura toda, anaranjado y amarillo, pienso en adornar una mesa cualquiera. El florero de barro con figuras de alguien y de nadie de muchos colores.
Unos alcatraces de colores vivos y exagerados, que no combinen entre si. Busco charamuscas, parecen feas ahora, saben peor aun, a piloncillo viejo
Un trompo y un balero.
Unas tablitas que se desdoblan no sé como, unidas por un listón, suben y bajan. Una caja de madera cruda, de la que sale una serpiente con un clavo como lengua y que pica los dedos cuando se abre.
Una campanita de cobre blanco y rojo que suena suavecito, tilín, tilín. Voy a caminar otras cuadras, voy a pasar mis dedos por las paredes de cantera rosa. No voy a hablar, no voy a pensar, voy a sentir que la calle es de esponjas. Voy en silencio entre los ruidos y ruidosa yo entre el silencio.
Pensándolo bien…y con este ruido y este silencio incongruente, me detengo a ver que…de nada servirán mis compras absurdas. Que nada de eso quiero, ya los imaginé a todos en un cajón cualquiera de cualquier mueble empolvado. Sé ya, que ni las plaquitas de cobre las voy a colgar y que jamás exhibiré mi florero escandaloso cargando los alcatraces que se decolorarán a la primera luz de sol.
Que a donde voy, nada de lo que presuma será suficiente para que lo vivan los de allá. Las tablitas esas de madera que se desdoblan acabarán en la basura un día después de la limpieza.
Nadie tomará la charanda en el caballito ese de vidrio. Y la cucharita con la catedral jamás será usada. Si lo pienso mejor…Quiero doblar ésta calle por la que ando y meterla en mi morral con todo lo que hay en ella, cuando regrese a ese, mi lugar, la desdoblaré igual que las tablitas y caminaré por ella una y otra vez con los demás, con los que no conocen lo que me hace mover el alma, los llevaré detrás y enfrente de mí, caminarán por la calle, y rozaran sus dedos sobre la cantera, igual que yo. Compro solo la campanita y la calle no la pude acomodar en el morral.
Regreso con la imaginación cargada y soñando que los míos, que los demás no saben lo que pasa dentro de mi cuando recorro esta y todas las calles. Será, como muchas otras cosas, algo solo mío, que comparto con nadie, porque nadie sabe de Morelia y las cosas que me dice cuando estoy cerca de ahí.
Y Pensándolo aun mejor…me quedo con mi recuerdo, con el sabor de la nieve de mamey y zapote, con mi memoria, con mi campanita de cobre que suena suavecito tilín, tilín… y con mi Calle Real en el corazón. L.Ruiz. De. No veo, no siento, no soy (2010)

¿Quién tiene permiso?

En su momento, Ernesto Samper, ex presidente de Colombia. Rafael Nieto, Consultor en seguridad y asuntos militares para gobiernos latinoamericanos y Ted Galen Carpenter, Académico del Cato Institute. Afirmaron que México se estaba Colombianizando, que México iniciaba el proceso que vivió Colombia en los 80. México no hizo caso ni siquiera se ofendió y ya vimos lo sucedido. Ahora se previene a Argentina que no pase por lo mismo y México se ofende. Pregunta: ¿Qué boca está autorizada para afirmar un hecho? Por lo visto la boca del Vaticano no.

Y cumplo…

…esta época que tiene tantas acepciones, algunas variantes y muchas excepciones. Pocas reglas y un montón de obligaciones. Días en que la cursilería no tiene límites y los deseos están llenos de trámites. Una temporada rara, en la que se cumple a ciegas.

Mas de esto, un poco da permiso para irrumpir en la mente de aquel alejado, de aquellos ojos que hacen suspirar. De la sonrisa esa, que cuando suena se queda brillando hasta el siguiente encuentro. Es el mejor pretexto para que no se tome a la ligera un sentimiento, aun cuando se olvide dos días después. La época navideña se presta para andar de irreverentes y atrevidos. Diciendo, atrás del abrazo, un te quiero ‘deveras’. Detrás del buen deseo, el ‘deseo del bueno’.  Escondido en el beso, un ‘me encantas’.

Y muy por encima de todo eso, puras verdades que por la temporada no se notan. Es pues, una de las  magias de navidad, decir que se dice y que no se sepa todo lo que se dijo. Yo te quiero abrazar a ti, porque la verdad, me gustas mucho. Te quiero dar un beso porque la verdad me gustas mucho. Te quiero desear feliz navidad, porque me gustas mucho. Y quiero que tengas toda la alegría del mundo pues porque me gustas mucho. Mañana o el año que viene lo olvidamos y ya.

Buen pretexto para eso y más, pásatela…..por donde quieras, como quieras y Salud! L.Ruiz 2014

La gente de mis vidas

¿Una vida? No me sirve de nada una sola vida para reunir personas, he vivido muchas vidas, otros le llaman etapas. Son mis vidas en el mismo transporte. Uno que ha llevado, sobrellevado, aceptado y rechazado personas. Otros les llaman ángeles. Son mis personas en mis vidas.

¿Nombres? Tantos como sea posible, ninguno estorba, todos tienen una importancia muy especial. Otros les llaman almas gemelas, son los nombres de mis personas en mis vidas. Realidad de tierra, aire y fuego, palpables, presentes.

¿Olvidos? No hay ninguno, cuando más olvidados parecen, se aparecen en un aroma, en un color de luz, en una mañana cualquiera.  No olvido a mis personas porque siempre tienen el tino de presentarse justo cuando quizá ellos, también me recordaron.

¿Tiempos? Todos los tiempos. Otros les llaman momentos. Son mis tiempos en mis vidas, con mis personas. Cada tiempo de dos segundos, de tres días, de un año forman la eternidad necesaria para que un “para siempre” exista en el tiempo.

¿Caminos? Cada uno de ellos, sus curvas y peraltes, sus desviaciones y precipicios. Otros les llaman destino. Son mis caminos andados, en mis tiempos, durante mis vidas, con mis personas. Cada tramo le pertenece a mis pies y a un par de pies de las personas que me vieron recorrerlo, que me acompañaron, que me levantaron en sus brazos, que atestiguaron mis pasos.

¿Verdades? Todas son verdades. Y si algo fue mentira, se convirtió en verdad cuando el camino tuvo continuación. La mentira más grande, el engaño más desastroso fue la gran verdad que me empujó a pensar, a seguir. Todos los tiempos de mis personas, en mis caminos,  a lo largo de mis vidas son una absoluta verdad, la razón es que sigo sonriendo andando otra más de mis vidas.

¿Ustedes? Son ustedes, todos, esos que no puedo ver, que no puedo abrazar porque sabrá dios a donde se fueron. Ustedes que abrazo de vez en vez cuando un intento del tiempo se atreve a juntar nuestras miradas. Tú que te reíste del peor de mis chistes. Tú que me abrazaste para decirme que nada estaba perdido. Tú también, que aceptaste mi llanto infantil y desesperado. Tú que huiste cuando te conté que me acosaba un fantasma. Tú que le regalaste una televisión a mi niño para que viera su partido de futbol. Tú que me dijiste un día que yo no servía para nada. Tú que me cerraste la puerta cuando quise entrar. Tú que me regalaste una sonrisa y la dejaste pegada en mi rostro para que nunca me olvidara de que el mundo es bueno. Ustedes, esos locos que podían dormir en una banqueta porque la risa no les dio para llegar más lejos. Ustedes, con los que corrimos alrededor de la discoteca de un lado para otro mientras el resto bailaba a ritmo de “punchis, punchis” Tú, que un día ofreciste tu casa y tu familia para mi niño y para mí, aun cuando nunca supimos quién eras, y los vecinos dijeron que ni  tú ni tu familia existían.  Tú que me quieres porque no soy igual y porque a veces también soy muy igual. Tú y yo que nos acompañamos de fiesta en fiesta y que nunca olvidamos que lo importante estaba siempre en nuestra propia integridad y seguridad. Tú, que sin saberlo me dejaste conocer, vivir y hacer realidad uno de los grandes  deseos de mi vida. Tú, ustedes que le abrieron la puerta a mis letras y tú, ustedes que una vez en la luz, les colocaron alas.

And the list can go on and on…Tantos tú, tantos ustedes, tantos me faltan en este espacio. Ninguno me falta en el recuerdo, en el corazón, en mis vidas.

Voy a escribir tu nombre, tu tiempo y tu vida conmigo cuando tenga terminada la lista y entonces  puedas ver cuántas personas como tú, como ustedes, como usted, tan importantes, especiales, significativas y muy recordadas existen en todas mis vidas. Soy afortunada de saberte en mi equipaje de viaje.  Espero sientas también la fortuna de que yo haya sido también, parte del tuyo. (+lo que se acumule esta semana…)  L.Ruiz 2014.

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